Efectos psicológicos del COVID-19 y la cuarentena

Efectos psicológicos del COVID-19 y la cuarentena

A finales del 2019 comienza a reportarse casos de una neumonía potencialmente contagiosa en Wuhan, China. En solo pocos días, esta enfermedad ya se había propagado por 19 países y poco tiempo después, en todo el mundo. Los síntomas informados más comunes son fiebre, tos y fatiga entre otros. Una de las horribles consecuencias que esta enfermedad trae consigo es el colapso del sistema sanitario, por lo que un elevado número de países se han visto obligados a hacer cuarentena durante meses.

La cuarentena se entiende como la restricción de movimiento de personas de forma totalmente estricta. En el caso de España, millones de ciudadanos se han visto en la obligación de permanecer en casa durante semanas enteras, alterando por completo su estilo de vida. El distanciamiento social, la imposibilidad de despedirse de familiares, la información excesiva o inadecuada y la incertidumbre han sido el pan de cada día durante este periodo de tiempo.

Los efectos del COVID-19 y sobre todo, de la cuarentena, tendrán una enorme repercusión sobre la salud mental. Si bien es cierto que los síntomas que se manifiestan durante el periodo de cuarentena (como el miedo, la incertidumbre extrema o una elevada percepción de riesgo) desaparecerán en la mayoría de casos cuando se pueda hacer de nuevo una vida normal, una gran cantidad de personas necesitará ayuda profesional tras la vuelta a la rutina.

Algunos de los principales problemas que se podrían presentar son:

  • Ansiedad

Los problemas de ansiedad son comunes en circunstancias normales, por lo que se espera un incremento en debido a este tipo de dificultades.

Sentir ansiedad no es para nada extraño, incluso es necesario en determinados momentos, pero cuando se vuelve incontrolable o demasiado intensa, entonces es un problema. Tras el paso del COVID-19, se espera un aumento de ansiedad relacionada con la salud, donde podríamos interpretar sensaciones relativamente cotidianas de nuestro cuerpo (como tos, mareo o dolor en el pecho) como síntomas potenciales del virus y una reacción de ansiedad en consecuencia.

  • Síntomas depresivos

Durante este periodo se han experimentado circunstancias muy duras como la pérdida de un ser querido. Si esto no fuera suficiente, un porcentaje considerable de familiares no han podido despedirse del fallecido, entorpeciendo el duelo y haciéndolos más vulnerables a problemas depresivos. A todo esto debemos añadir el aislamiento de personas que vivían en soledad o la cancelación de intervenciones en salud mental.

  • Problemas de estrés

Los problemas relacionados con el estrés son también muy amplios. En este grupo podemos mencionar al personal sanitario que ha estado en primera línea. Han experimentado una ingente cantidad de trabajo y la muerte de cientos de personas a su cargo, pudiendo llegar a sufrir un Trastorno de Estrés Agudo o Postraumático. Por otro lado, también podemos mencionar a las personas que han estado expuestas, casi las 24 horas del día a la avalancha de información de los medios de comunicación sin la posibilidad de hacer nada, salvo permanecer en casa

  • Problemas de adicción

Como consecuencia del elevado estrés o incluso aburrimiento, se espera un aumento de problemas de adicción en aquellas personas que ya consumían alguna sustancia, recaídas, síndromes de abstinencia y aparición de este problema en personas que nunca habían consumido antes.

Cuando hablamos de adicción no solo nos referimos a las drogas, sino que en este grupo también podemos incluir los videojuegos. El cierre presencial de colegios ha permitido a niños y adolescentes tener más tiempo libre, pero la imposibilidad de salir de casa ha permitido que puedan pasar largas horas delante de la pantalla durante  estas semanas de confinamiento, algo que sin duda se habrá convertido en rutina en muchos jóvenes y que podría dar lugar a problemas cognitivos y de comportamiento.

  • Trastorno obsesivo compulsivo (TOC)

El trastorno obsesivo compulsivo constituye un cuadro en el que la persona experimenta con frecuencia pensamientos intrusivos y desagradables (llamadas obsesiones). Con la finalidad de ponerles un fin, se llevan a cabo rituales o conductas, ya sean observables (comprobar algo o limpiar) o no observables (contar o recitar algún texto en la imaginación). La situación que vivimos hoy día en la que la higiene es imprescindible, podría empujar a personas con mayor vulnerabilidad a este trastorno, dando lugar a una mayor frecuencia de obsesiones de contaminación, en la que se puede llegar a imaginar que todo está sucio o impregnado por el virus. Como consecuencia, se llevaría a cabo la compulsión de limpieza. Estas son conductas normales y necesarias, pero que pueden llegar a sobrepasar el límite (a veces difuso) dando lugar a un grave problema en el que las obsesiones sean demasiado recurrentes y se produzca el lavado de manos hasta decenas de veces en un solo día, produciendo un elevado malestar y desgaste.

  • Síndrome de la cabaña

Aunque es un fenómeno muy joven y se necesita mayor investigación, se ha observado un aumento de personas que temen salir de casa; esto es lo que llamamos el Síndrome de la cabaña. Es importante recalcar que no es un trastorno como tal ni es un tipo específico de agorafobia. La agorafobia es un temor intenso a sufrir algún síntoma que nos incapacite (como un ataque de pánico, un accidente, una caída…) y que nos pueda poner en una situación complicada, por lo que puede evitar pisar la calle. En el caso del síndrome, hablamos de un miedo intenso como consecuencia del largo confinamiento, el temor de acabar enfermo, la exposición a las noticias, la vuelta a la normalidad, o la incertidumbre, ante la sensación de seguridad que encontramos dentro de casa.

Los problemas cognitivos, de ansiedad, estrés o síntomas depresivos son solo algunos de los ejemplos más significativos. No solo se esperan este tipo de dificultades, sino un sinfín en función de cada historia personal.

Si cree que está experimentando alguno de ellos u otras dificultades como problemas de insomnio, ira, miedo, ansiedad por la pérdida del trabajo, duelo complicado, un elevado malestar o cualquier otra dificultad que esté interfiriendo demasiado, no dude en consultar con un profesional para que pueda ayudarle.

Autor: Juan Andrés Bravo Rentero

Referencias:

·       ABC (2020). Miedo a salir a la calle: qué es el síndrome de la cabaña y a quién afecta. Recuperado el 11 de Mayo de 2020 de https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/abci-miedo-salir-calle-sindrome-cabana-y-quien-afecta-202005050404_noticia.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F
·       El Diario (2020). Estos son los trastornos psicológicos que pueden surgir tras el confinamiento. Recuperado el 12 de Mayo de 2020 de https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/Estres-depresion-ansiedad-confinamiento_0_1023648037.html
  • Huarcaya-Victoria, J. (2020). Consideraciones sobre la salud mental en la pandemia de COVID-19. Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública37(2).
  • Urzúa, A., Vera-Villarroel, P., Caqueo-Urízar, A., y Polanco-Carrasco, R. (2020). La Psicología en la prevención y manejo del COVID-19. Aportes desde la evidencia inicial. Terapia Psicológica38(1).
  • Wang, C., Pan, R., Wan, X., Tan, Y., Xu, L., Ho, C. S., y Ho, R. C. (2020). Immediate psychological responses and associated factors during the initial stage of the 2019 coronavirus disease (COVID-19) epidemic among the general population in China. International journal of environmental research and public health17(5), 1729.