La doble excepcionalidad en las altas capacidades (parte I)

El término doble excepcionalidad fue acuñado por James J. Gallagher para denotar a los estudiantes que poseen altas capacidades intelectuales y, a la vez, algún trastorno o discapacidad. Por tanto, los niños/as con doble excepcionalidad o “doblemente excepcionales” (“Twice-Exceptional Gifted”) son aquellos que presentan una Superdotación Intelectual combinada con otro fenómeno o diagnóstico asociado, que, en alguna medida, resulta contrario, incongruente o negativo para el desarrollo de ese potencial de aprendizaje.

La combinación simultánea de las dos excepcionalidades da lugar a una nueva condición que diferirá en su manifestación (tanto interna como externa) de las que caracterizan a cada fenómeno si los analizamos por separado.  Sin embargo, las estrategias de identificación y programas siguen siendo ambiguos.

Podemos encontrar en este grupo doblemente excepcional alumnos superdotados con: dificultades de aprendizaje, déficits sensoriales, desórdenes emocionales graves, déficits de atención e hiperactividad, deficiencias motrices, e incluso deficiencias cognitivas (Pardo de Santayana, 2000a).

En el ámbito escolar pueden suponer bien Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), Trastornos del Espectro del Autismo (TEA), Discapacidades motóricas diversas o Dificultades Específicas de Aprendizaje.

Su situación, la mayoría de las veces, es paradójica: por una parte, su competencia cognitiva por encima de la media encubre y dificulta el diagnóstico de su discapacidad asociada; por otra, sus dificultades específicas les impiden desarrollar todo su potencial y la mayoría de las veces su alta capacidad pasa desapercibida para los profesores.

Cada uno de ellos exige una aproximación teórica y práctica específicas, que no suponen una simple amalgama de los campos teóricos de cada excepcionalidad por separado sino un nuevo ámbito en el estudio y tratamiento de la Atención a la Diversidad.

FUENTES:

Raquel Pardo de Santayana Sanz :”Superdotación intelectual y trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)”. Universidad Complutense de Madrid